22 dic. 2014

Si el hombre pudiera decir lo que ama ( Luis Cernuda)

Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo,
dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.

Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad por que muero.

Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.

18 dic. 2014

En paz ( Amado Nervo)

 
Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;
 
porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;

que si extraje la miel o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales, coseché siempre rosas.
 
...Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!
 
Hallé sin duda largas noches de mis penas;
mas no me prometiste tú sólo noches buenas;
y en cambio tuve algunas santamente serenas...
 
Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!

6 dic. 2014

Defensa de la alegría ( Mario Benedetti)

 
Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas

defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos

defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias

defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres

defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa

defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
                 y también de la alegría.

15 nov. 2014

El monstruo ( Ana Montojo)

Me ha crecido en el alma un monstruo triste
que me llena de sombras,
me sumerge...

en las oscuras aguas de la duda
y me ensucia el recuerdo.

Es un monstruo que engulle aquellos días
en que volví a creer
que era posible amarnos.

Camina junto a mí por esas calles
que recorrimos juntos,
se mezcla entre la gente,
y entra en esos bares
en donde todavía viven nuestros fantasmas.

Hoy estaba sentado en el rincón de siempre
escuchando a Louis Armstrong;
riéndose en mi cara me decía
─cómo has podido ser así de imbécil
cuando estaba tan claro
que todo era mentira.

Al salir he querido
eliminar el tiempo de un plumazo,
retornar otra vez al punto de partida
y saltarme esos años.

Y le he pedido al monstruo que se vaya,
que me deje vivir, que no me ponga
la realidad delante de los ojos.

Que me engañe algo más,
lo suficiente
para poner a salvo la memoria.

1 nov. 2014

Holgazanerías oculares ( Luis Miguel Rodrigo)


Mi vecina, de niña, tenía un ojo vago
que el médico forzaba,
a bofetadas y empujones unas veces
y otras con cariño,
a desentumecerse, a espabilar,
a abalanzarse al mundo,
salir de su ceguera recurrente
y recoger con la mirada los objetos:

al despertarse, las tostadas;
en la comida, los cubiertos
—sobre todo eran gritos
lo que les recubrían;
por la noche la tele
que chillaba aún más alto que sus padres.

Era inconmensurable
la infinita vagancia de este ojo:

“Con uno de los dos que esté de guardia
es más que suficiente. Para lo que hay que ver”.

Y en vez de responder al tratamiento
que el oftalmólogo ordenaba,
se acurrucaba en su retina,
se amodorraba cuenca adentro;
corría su persiana de párpado caído
para dormir la siesta a cualquier hora:
en medio de una clase
o en el autobús.


Seguía sin saberlo la doctrina
que rige en los comercios
que apenas entra nadie
y sobra un dependiente:
el único que logra 
hacerse independiente
después de muchos años.

Los doctores entonces se enfadaban,
reprendían: “Hay que ver”,
y le aplicaban el ungüento o un colirio.

Pero este ojo irreverente no cedía.

Cuando la niña fue mayor
y el ojo tuvo fuerzas
para al fin ver lo que pasaba
en su casa la perdieron de vista.

12 sept. 2014

Tal vez pueda ( Ana Montojo)

Tal vez pueda alguno de estos años
escribir un poema de amor, de esos que hablan
de besos y caricias y gemidos,
orgasmos infinitos
y de tocar las nubes con las manos,
tal vez pueda.

Tal vez pueda mirar las amapolas
en los campos de trigo,
una puesta de sol cuando se hunde
en las aguas de un mar inexistente
o la luna - ¡ay, la luna!-
que desde siempre ha dado tanto juego
al vicio solitario de hacer versos,
tal vez pueda.

Tal vez pueda perder
la jodida cabeza y olvidar
que la gente fracasa,
que todos fracasamos casi siempre
en el duro trabajo de querernos
y creer que es posible.
Tal vez pueda.

5 ago. 2014

Una biografía ( Rosa Jimena)

UNA BIOGRAFÍA
es el tiempo que transcurre
desde que cruzas las piernas,
mientras te arrancan la ropa,
hasta que te violan.

14 jul. 2014

Si me faltaras tú ( Gian Franco Pagliaro)

De todo lo que pasa en el mundo
sólo me importa  lo que te pasa a ti.
Tú eres para mí más importante
que el destino de la Tierra,
más importante que el porvenir del hombre.
Ninguna causa, ninguna idea,
ninguna utopía,
me haría renunciar a ti.
En el fondo poco me importa
si el agujero de ozono se agranda
o si la humanidad
desaparece dentro de cien años.
De nada sirvieron
las palabras de los sabios
ni los milagros de los santos.
No se pudo evitar una sola guerra
un solo sufrimiento
una sola injusticia en este mundo
desde que el mundo es mundo.
Y yo,
que apenas soy un hombre que te ama,
qué puedo hacer.
Me dirás que soy un egoísta,
tal vez.
Que me preocupa sólo mi dicha,
puede ser.
Pero mi dicha lo sabes eres tú
y todo lo que te ocurre me preocupa,
el resto no cuenta,  no sirve,
no vale una sola sonrisa tuya.
Si no te tengo,
si algo llegara a sucederte,
si por algún motivo
dejaras de amarme,
ahora que finalmente amo
y  te amo a ti,
para mí sería el fin del mundo,
de un mundo que sólo tú lo justificas,
que sólo tu le das sentido.
Ningún esfuerzo valdría la pena,
ningún Dios
me devolvería tu alma.
Ninguna mujer me daría tu amor
el  mismo amor,
ninguna razón sería suficiente
para seguir viviendo
si de pronto,
por algún motivo,
en este punto de vida, me faltaras tú
amor mío.


10 jul. 2014

Lo que pudo ocurrir cuando nosotros ( Amando García Nuño)

Los pasos indelebles del azar
albergan sin saberlo
medidas imprecisas de las cosas,
por poner un ejemplo, nuestro amor
tiene los mismos años
que el teléfono móvil, expusimos
aquella plenitud de nuestros cuerpos
mientras un ingeniero
enseñaba a la prensa su invención,
puede que incluso
nuestras torpes palabras se cruzaran
con las ondas del motorola aquel,
y que el adolescente
esbozo del deseo en nuestros dedos
reflejara un teclado en la distancia.
 
Pero también el tiempo tiene esquinas
donde los besos quedan atrapados
como gotas sin sed,
desde entonces los móviles
han mudado funciones y apariencias,
en nada se parecen 
al primero (ese aviso de amor),
que pesaba dos kilos y tenía
autonomía para media hora,
media hora, aquel tiempo 
que marcaba la infinitud exacta 
de un instante a tu lado,
 
en tardes como esta
me pregunto qué ha sido de nosotros,
si estos rostros que ahora
podemos retener en una imagen
con solo hacer un clic en la rutina,
mantienen la mirada
retadora de aquellos niños sepias,
 
si aún nos tecleamos
en la pantalla táctil de la vida.


Quizás mañana vaya
a comprar un nuevo terminal, al viejo
se le ha agotado ya la batería
(me he preguntado a veces
cuánto duran las pilas del amor),
y además no es smartphone,
esta vez
quiero que me acompañes,
que mientras lo habitamos
de iconos verdes y de aplicaciones,
tú me digas despacio que me quieres
mirándome a los ojos,
que escribas un wasap de lo imposible
en mi costado,
puede que a estar alturas
hayamos descubierto
que toda esa tecnología apenas sirve
-como ocurrió aquel año-
para medir el rastro de los sueños,
hay fechas que no pueden compartir
efemérides lacias,
nuestro amor no nació entre motorolas,
emerge de otro tiempo sin señales,
de una fecha en la piel…,
ya ves,
va a resultar ahora
que nada más pasó cuando nosotros.

3 jul. 2014

Teselas ( María Socorro Luis)


Un lugar

 Ha de haber un lugar
donde el bosque,
el lobo y el hombre
se amen.
Donde crece la flor
y el mar es limpio.

Un lugar conciertaintimidad
para sentirlatir la tierra.

Destino

Cuando ya nunca
cuando ya nada,
ocurrirá el silencio.
Nos haremos lluvia
de polvodeestrellas.

Y nos adentraremos
en el profundo enigma
delnotiempo.

Quiero

Hoy quiero
que unaoladeternura
me avance.
Que me hables
con palabrasvestidasdeescarlata.
Que me abraces sin mas:

Tus brazos tibios
son el mejor invento.

Nubemalva

Vives en un mundo
que no existe - me dices -
en una nubemalva.

- claro, por eso sigo aquí.

Cuando despertarás?
- el día que me vaya.

25 may. 2014

Nunca podrás, dolor, acorralarme ( J.L. Martín Descalzo)


                        
Podrás alzar mis ojos hacia el llanto,
secar mi lengua, amordazar mi canto,
sajar mi corazón y desguazarme.

Podrás entre tus rejas encerrarme,
destruir los castillos que levanto, 
ungir todas mis horas con tu espanto.
Pero nunca podrás acobardarme.

Puedo amar en el potro de tortura.
                                              
Puedo reír cosido por tus lanzas.
Puedo ver en la oscura noche oscura.

Llego, dolor, a donde tú no alcanzas.
Yo decido mi sangre y su espesura.
Yo soy el dueño de mis esperanzas.

15 may. 2014

Archivo ( Carlos Gargallo)

Me fui a buscar las facturas del deseo,
allí estaban olvidadas
en el cajón de cartón 
junto a albaranes amarillos y rosas
por falta de pago.

Los ordené por fechas, por besos, por abrazos,
por historias intensas, por amores incomprendidos,
por platónicos sentimientos encontrados,
por lágrimas de abandono.

Todas estaban escritas con tinta roja,
de perfumes afrodisíacos, de sirenas,
de damas de alta cuna, y maravillosas señoras
de las humanas, las más humanas.

Apuntes a pie de página de versos inacabados,
de cartas de amor, de desamor, de mentira.

¿Y porqué escribo esto?

Si al final, el archivo
es un chivo expiatorio de un corazón
que no sabe amar, que pone todos sus sentidos
en cada uno de los besos que supe y me supieron dar.

Documentos compartidos,
y otros pocos,
secretos pero sin olvido.

7 may. 2014

Ir y quedar ( Lope de Vega)

Ir y quedarse, y con quedar partirse,
partir sin alma, y ir con alma ajena,
oír la dulce voz de una sirena
y no poder del árbol desasirse;

arder como la vela y consumirse,
haciendo torres sobre tierna arena;
caer de un cielo, y ser demonio en pena,
y de serlo jamás arrepentirse;

hablar entre las mudas soledades,
pedir prestada sobre fe paciencia,
y lo que es temporal llamar eterno;

creer sospechas y negar verdades,
es lo que llaman en el mundo ausencia,
fuego en el alma, y en la vida infierno.

30 abr. 2014

Condena ( Antonio Gala)

A trabajos forzados me condena
Mi corazón, del que te di la llave.
No quiero yo tormento que se acabe,
Y de acero reclamo mi cadena.

Ni concibe mi mente mayor pena
Que libertad sin beso que la trabe,
Ni castigo concibe menos grave
Que una celda de amor contigo llena.

No creo en más infierno que tu ausencia.
Paraíso sin ti, yo lo rechazo.
Que ningún juez declare mi inocencia,

Porque, en este proceso a largo plazo
Buscaré solamente la sentencia
A cadena perpetua de tu abrazo.

26 abr. 2014

Felicitación a un hombre que no conozco ( Ana Montojo)


Cómo decirte, amor, felicidades,
cuando te has hecho hombre a mis espaldas,
-un pedazo de hombre que yo no veré nunca-
mientras que yo me iba haciendo vieja.

Que aquella madre joven y guerrera
a la que desarmabas con tu risa,
ya no tiene ni armas ni coraje
para intentar vencer en guerra alguna.

Qué te puedo contar si ni siquiera
sé cómo imaginarte,
como el chaval feliz,
un poco caradura, que amé tanto
o este hombre de treinta, inexistente
para mi torpe, inútil inventiva.

Qué te cuento, mi amor,
que las cuatro estaciones se suceden
como cuando tú estabas
y la vida y la muerte
han continuado haciendo su trabajo;
que tienes seis sobrinos -un par de ellos mayores
de lo que nunca fuiste-,
que la abuela se bate en una cruel batalla;
de momento, mi niño, va ganando
y me atrevo a afirmar que a pesar suyo.

Y de mí qué te digo ¡Qué te digo,
si tu foto está sucia de mil besos!

Te diría que lloro algunas noches
pero no sé muy bien dónde me duele.

16 abr. 2014

Remordimiento ( Jorge Luis Borges)

He cometido el peor de los pecados
que un hombre puede cometer. No he sido
feliz. Que los glaciares del olvido
me arrastren y me pierdan, despiadados.

Mis padres me engendraron para el juego
arriesgado y hermoso de la vida,
para la tierra, el agua, el aire, el fuego.
Los defraudé. No fui feliz. Cumplida

no fue su joven voluntad. Mi mente
se aplicó a las simétricas porfías
del arte, que entreteje naderías.

Me legaron valor. No fui valiente.
No me abandona. Siempre está a mi lado
La sombra de haber sido un desdichado.

8 abr. 2014

Solos ( Ana Montojo)


Yo sé que tú estás solo
-qué me vas a contar-
tan solo como yo en este silencio,
en este infranqueable territorio,
eléctrico y callado.

Yo sé que mis dolores no son tuyos
aunque intentas sentirlos
con buena voluntad
porque acaso me quieres, pese a todo.
Y sé también que yo
me suelo quedar fuera de los tuyos.

Yo sé que nos separa un mundo o quizá más,
pero sobrevivimos
y alguna vez logramos perseguir
una meta común,
un sueño semejante, fugaz y un poco inútil,
solo para engañar
la propia intransferible soledad.

Nos tomamos un vino,
nos damos un abrazo,
hacemos el amor.

Qué le vamos a hacer, así es este negocio,
se apagaron los fuegos de artificio
y apareció la cruda realidad.

Ahora se nos mueren los amigos,
las pasiones son ya ciencia-ficción.
Nos quedan los recuerdos de unos años
en que éramos felices sin saberlo.

5 abr. 2014

(S)pain* ( Luis Miguel Rodrigo)

España de zambomba y pandereta,
de la charanga, el pícaro, el sainete,
de la mofa, la burla y el escarnio,
del sol y de los toros,
del es que había bebido,
del yo es que no sabía,
del bulo, de la puñalá trapera,
de envidias, desenfreno y pelotazo,
de la cultura del mínimo esfuerzo
y el rechazo ancestral al estudioso
—lo culto derivó hacia el culturismo.

España radical y desmembrada
como una bicicleta
víctima de saqueo
rendida al pie de una farola,
encadenada, igual que un fusilado;
y solo el cuadro queda.

España con un río
con doble filo en sus orillas
que taja tu semblante en dos fragmentos
como cara de gangster,
el pecho de una víctima de infarto
—o incluso puede que tú misma.

Punta de flecha de la vieja Europa
a punto de clavarse en la cabeza de Marruecos
por la que África, despacio, se desangra:

se estrellan en tus costas
las gotas persistentes de los muertos
con los pulmones encharcados
que limpias con denuedo de tus playas
para que no se ensucie
los pies
algún bañista.


*Pain: en inglés, dolor, sufrimiento, aflicción.

16 ene. 2014

Perdón por mis mentiras ( Elvira Daudet)


                                                                      A mis hijos
El cielo muestra a un dios poderoso en su atalaya
y es mentira, un agujero negro
que devora energía de los astros;
tras las nubes naranja sólo existe el vacío.
Miente el mar sus azules inocentes
para ocultar los monstruos que anida en sus entrañas.
Vosotros me adornasteis de virtudes
y no hay mayor mentira que la que el amor crea.

Yo os empecé a mentir cuando eráis niños.
Para vencer el miedo, en el umbral
de esa muerte pequeña que es el sueño,
ay, os enseñé a rezar al Ángel de la guarda
-aunque yo ya sabía para entonces
que el dulce protector no mueve un dedo
por los niños ungidos con el olio a desdicha
cuando son engullidos por la fiera-.

Os engañé, obstinada, en todos los momentos,
unas veces con cuentos inventados
o con mentiras de ocasión plagiadas
como los Reyes Magos, sólo por el placer
de ver centellas de ilusión en vuestros ojos,
mientras sacabais brillo a los zapatos.
O la estúpida farsa del Ratoncito Pérez

para haceros más dulce la sonrisa mellada.

Otros fueron embustes de calibre,
esas mentiras tóxicas
que van debilitando las neuronas
haciéndonos más blandos e indefensos:
"Dios es justo y no permitirá que triunfe el mal",
mientras llovían bombas sobre los inocentes.
Os hablé del sutil arcoíris que vence al aguacero;
"el primer mandamiento de los hombres
es el amor, quien ama está salvado"
-y lo decía yo, que soy su presa-,
de ese gran resplandor que anuncia al hombre nuevo;
"la libertad es vuestro patrimonio".
Os llené de humo la cabeza,
los oídos de cuentos,
y nutrí con mentiras, trufadas de belleza,
vuestro tierno corazón.

Os engañé, y me engañé de paso,
aquella noche en Roma que anunciaba
la muerte de Los Cinco de Septiembre,
que el dictador, podrido hasta la médula,
se llevó por delante al otro barrio.
Y rogamos a Dios que detuviera
la mano del verdugo, como hizo con Abraham.
¡Qué dolor, y qué llanto de rabia, de vergüenza!

Necia de mí pensaba: "aunque me duela
no les puedo evitar la brutal realidad
ni mitigar el dolor de sus golpes,
mas la tramposa vida no lograra tampoco
arrebatarles los sueños que atesoran."
Perdonadme, hijos míos,
si os hice vulnerables con mis cuentos
frente a los enemigos regresados.

Vuestras desdichas me las debéis a mí.
 

Octubre 2012

10 ene. 2014

Ser poesía ( Acróbata)



 A sólo dos versos del éxtasis
los orgasmos del alma llenan de poesía
estos silencios que amenazan con ser suspiros,
unos suspiros que morderán mi cuello.

 
Tus vocales, abiertas  
como la noche de tus piernas,
como las primaveras nacidas
de tu vientre conocedor de vida,
por poco, muy poco...
siguen aún apresadas  
en los calabozos de tu pecho,
entre los barrotes marfil de tus dientes,
mordidas con labios golosos
por tu boca brillante de deseo,
pero terminaran naciendo...
no lo dudo, no lo dudas.
 
Y nacerán libres rasgando el púrpura
de esta penumbra ardiente que nos envuelve,
de este temporal de sábanas blancas
que nos enreda de pies a cabeza,
donde cielo y suelo, colchón y manta,  
tú y yo nos confundimos, nos encontramos
para ser verso, verso de versos
en el gran poema de mi tiempo,
en el único instante puro de verdad  
de mis días entre letras.

 A sólo un par de latidos del éxtasis,
en el umbral mismo del nirvana...
tu labio y mi labio, húmedos de amor,
repletos de vocales ya son verso,
ya son poesía para envidia del silencio.